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El concepto de Manejo Integrado de Plagas, MIP, fue desarrollado primero por los entomólogos por los años 50, como un enfoque que aplicaba principios ecológicos en el uso de métodos de control biológico y químico contra insectos dañinos.

Posteriormente se amplió para incluir todos los métodos de control y últimamente se ha ampliado, aún más, incluyendo todas las clases de plagas-patógeno, insectos, nemátodos, malezas y vertebrados.

Así el MIP se puede definir como la estrategia que utiliza diferentes técnicas de control (biológicas, culturales, físicas y químicas), complementarias entre sí y que tiene como prioridad evitar o reducir el daño que ocasiona una o más plagas sobre un determinado cultivo. Se le da prioridad a los métodos que, siendo más seguros para la salud humana y el medio ambiente, permiten la producción económica de productos de calidad para el mercado o, mas aún, en la actualidad conceptos como Producción Integrada, tienen como base del Programa el Manejo Integrado de Plagas.

 

Desarrollo de un programa de MIP

Los elementos que se deben tener en cuenta para desarrollar un Programa de MIP son:

1. Identificar adecuadamente el problema; ejemplo, plagas o enfermedades y sus enemigos naturales.

2. Monitorear la plaga, temperatura y humedad, lo que permite determinar con exactitud los niveles de infestación de la plaga, la presencia de enemigos naturales y el efecto de las condiciones ambientales sobre éstas.

3. Determinar umbrales de daño económico a partir de los cuales se requiere controlar.

4. Tomar decisiones de manejo de acuerdo a la información obtenida a través del monitoreo.

5. Hacer uso de control natural, cultural y biológico en conjunto con el uso de pesticidas selectivos si es necesario.

6. Evaluar las decisiones a nivel de pequeños, medianos y grandes agricultores.

7. Transferir los resultados a nivel de los agricultores y asesores técnicos.

 

Umbrales y niveles de daño económico

El umbral de daño económico, una herramienta crítica dentro del MIP, nos indica el tiempo oportuno para decidir una acción de prevención. Así el umbral de daño económico se define como la densidad a la cual deben iniciarse las medidas de control a fin de evitar el incremento de población de la plaga que alcance el nivel de daño económico.

El umbral económico debe determinarse previo al nivel de daño económico con el objeto de contar con suficiente tiempo para el inicio de las medidas de control y para que estas medidas tengan efecto antes de que la población alcance el nivel de daño económico. Por lo tanto el nivel de daño económico se entiende como la densidad de la población de una plaga que causa una reducción en el valor del cultivo ya sea en rendimiento o en calidad que es mayor que el costo del tratamiento de control.

Es así, que el nivel de Daño Económico varía con el tiempo y lugar durante una temporada y es sensible a las condiciones ambientales a las prácticas agronómicas, a los costos de los insumos y a las condiciones de precio del producto en el mercado.