Biodiversidad

Las diversas formaciones de vegetación natural presente en la región de Arica y Parinacota, son determinadas principalmente por las condiciones climáticas y las variaciones altitudinales. En esta región se identifican tres pisos vegetacionales: piso andino, piso puneño y piso altoandino, (clasificación CONAMA, 2010).

El piso andino o precordillerano, se localiza entre los 2.500 a 3.500 msnm en la falda occidental de la cordillera andina Es un sector que alberga una gran riqueza florística, plenamente adaptada a los ambientes áridos con un marcado contraste térmico, la que no es aprovechada o valorada suficientemente por las comunidades locales. Se destacan en estos sectores especies de Mutisia, Viguiera, Junellia entre otras, por su gran potencial ornamental.

Por otra parte, la actividad agrícola y ganadera de la región enfocada al consumo familiar, que depende de la presencia del agua y las condiciones microclimáticas del valle, interfiere con la vida silvestre, generando amenazas a la biodiversidad florística. También, estudios etnobotánicos señalan que varias plantas son ampliamente utilizadas para fines medicinales y otros usos por comunidades locales e indígenas (Villagrán y col, 2003).

La valorización de los recursos fitogéneticos requiere estudios y programas, que incluya sus potenciales aplicaciones, con prácticas productivas sustentables que aseguren su conservación y biodiversidad (León-Lobos y col. 2007).

Los recursos genéticos son la base de la innovación, pueden ser de alto valor estratégico, en términos de competitividad y potencialidad, generando nuevos productos o mejorando otros con mayor tolerancia a condiciones extremas. Estos efectos aumentan con el crecimiento de la actividad económica, pero pueden ser gestionados de mejor forma, apoyándose en información objetiva proporcionada por las técnicas biotecnológicas, que brindan alternativas sustentables para los recursos fitogenéticos.

Explorar estas alternativas de uso es fundamental en la elaboración de propuestas integrales de manejo y protección de la biodiversidad, misión en la que se enmarca el quehacer de INIA.